¡Hola!

25.1.25



¡Amiga!

Cómo me alegro de que estés aquí conmigo, compartiendo este espacio donde las dos podemos ser nosotras mismas, sin miedo al qué dirán. Es probable que el pasado nos haya condicionado a ocultar nuestra esencia, pero ha llegado el momento de brillar y de hacer todo aquello que nos genera bienestar. 💗


Decidí lanzarme a crear contenido alrededor del año 2016, pero terminé dejando este proyecto de lado para vivir una vida que la sociedad considera “productiva”. Me independicé desde joven, me gradué de la universidad y conseguí un trabajo de ensueño. Suena idílico, ¿verdad? 🌟 Estoy muy agradecida por la vida que he vivido hasta ahora, porque me ha permitido llegar hasta este momento. Pero tengo que reconocer que, al igual que tú, he sufrido mucho. 💭


A pesar de todo, mis ganas de seguir aprendiendo no se detienen, y sigo formándome para ofrecerte lo mejor en cuanto a cuidado personal, físico, emocional, etc. 💪 Ya tenía ganas de volver a reencontrarme. Estoy muy feliz de poder decir que, por suerte, este camino no se quedó simplemente en una etapa. ✨


La Marina del pasado me guiña el ojo desde mi antigua habitación, con paredes rosa chicle y papel de pared floreado. Me dice: “Qué bien que te decidiste a coger la cámara y empezar a grabar por primera vez en casa de mis padres.”


Ahora, sentada en su despacho blanco, con un corcho lleno de frases motivacionales en rosa y un lacito estilo Coquette, la Mina de ahora te dice: ¡Enhorabuena por no haberte rendido! Sí, amiga, te lo digo a ti, que estás leyendo estas líneas y seguro eres una mujer fuerte que ha superado obstáculos que solo tú puedes entender. 💖

¿Intensito, verdad? ¡Hagamos una pausa! 💫



¿Un café?


o ¿Eres más de té?


La verdad es que no tengo preferencia; normalmente me apetece más un Matcha, con leche calentita y espumosa. ¡Mmmm, qué rico! 😋 Pero te mentiría si te dijera que la rutina no me hace decantarme por la primera opción, que es más fácil y rápida de preparar. ⏰ Hoy, sin embargo, me apetece una bebida especial. Una bebida que nos transporta a 2014: ✨



Si te soy sincera, no tengo ni idea de lo que estaba tomando aquí. Solo te diré que estaba en el viaje de fin de curso de segundo de bachillerato, concretamente en Berlín. Era el segundo año que cursaba el último año de bachillerato. Sí, hija, sí, repetí. Y no pasa nada. Hoy me miro con una visión más amable y le digo a mi yo de 16 años que no se preocupe, que lo bueno está por llegar, aunque lo malo la hará más fuerte. ✨


Me sincero y confieso que mi etapa escolar no fue la mejor del mundo. Nunca encajaba, nunca me sentía lo suficientemente "guay" ni tampoco lo suficientemente inteligente.  No me gustaba estudiar, no porque no me gustara aprender (porque, como se ha demostrado, con el tiempo he adquirido el conocimiento que en aquel entonces tanto renegaba), sino porque, en aquella época, lo veía como una obligación más que como una oportunidad para crecer personalmente y profesionalmente. No entraré en detalles, de momento, pero tampoco ayudaba la poca fe que algunos profesores tenían en cuanto a mi futuro académico.  Agradezco, eso sí, a todos aquellos que sí creyeron en mi capacidad cognitiva y me animaron a seguir estudiando


Amiga, si te encuentras en una situación en la que te sientes perdida, te recomiendo que elijas aquello que te permita acceder a múltiples opciones. ¿Me explico? 🤔


 Te pondré un ejemplo: si eliges, como yo, Lenguas Modernas, podrás ser profesora, traductora, investigadora, filóloga, etc. Puede parecer una opción reducida, pero nunca lo es si aprendes a combinarlo con otros ámbitos educativos que también te gusten. 💖 Hace dos años decidí estudiar un curso de auxiliar de estética, y, aunque me gustaba, no supe sacarle provecho hasta que decidí volver a crear contenido en redes y convertirme en creadora UGC. Como sabes, el conocimiento de idiomas está muy buscado; cada vez más marcas necesitan creadoras que hablen más de un idioma, y puede ser un plus indicar en tu portafolio que eres filóloga, además de auxiliar de estética. ✨

Ahora, imagínate que sigues estudiando y además empiezas a aprender técnicas de marketing, programación, etc. Lo que te quiero transmitir con este ejemplo es que jamás dejamos de estudiar ni de aprender si queremos seguir creciendo en todos los aspectos de nuestra vida. Con esto no te digo que corras a matricularte en la carrera de filología, sino que medites realmente cuáles son aquellas características que te definen. Fíjate en las personas que admiras; probablemente tengan algo que tú ya tienes en tu interior y está deseando manifestarse. 💫


Imagínate, sobre todo, si te ves trabajando en la profesión más directa a la salida de tus estudios y cuestiónate si lo haces por comodidad, por miedo, por vocación o porque simplemente quieres ir a la universidad. 🎓


Sé que elegimos muy jóvenes, y eso no es justo. Por eso, amiga, ante la duda, elige carreras generales, como les digo yo. Carreras que te permitan expandirte y llegar a tu propósito. 🌸


Ya te habrás dado cuenta de que el tema educativo me da para hablar horas y horas, ¿verdad? Sorry! 🙈


Tengo muchas ganas de saber más sobre ti, cuéntame un poquito en los comentarios. 


¡Una vez más, bienvenida, amiga! 




Mina💖

 



No hay comentarios

Publicar un comentario