No han sido pocas las veces que se me ha antojado esta ensalada. La famosa César tiene ese contraste entre lo cremoso de la salsa y el punto crunchy de los picatostes tostaditos que me encanta.
Mientras preparaba los ingredientes me ha picado la curiosidad y me he puesto a investigar un poco. He visto que en 2024 National Geographic publicó un post por su centésimo aniversario; os lo dejo al final por si queréis indagar más, pero me ha sorprendido mucho su origen. Al parecer nació por pura necesidad en Tijuana, después de que Cesare Cardini se quedara casi sin existencias por el éxito de su restaurante y tuviera que improvisar con lo poco que le quedaba a mano.
A veces las mejores cosas nacen de la improvisación y esta ensalada es la prueba, así que espero que la disfrutéis:
¡Claro! Aquí tienes la estructura completa del post, con la receta integrada en un formato visual, limpio y muy de blog de cocina. Solo tienes que añadir la foto y el enlace al final.
📝 Ingredientes (para 1 persona)
Lechuga romana: Vale, aquí he hecho trampa. No tenía romana en la nevera, así que he improvisado con unos cuantos brotes verdes que tenía a mano. ¿El resultado? Yummy! 😋
Pechuga de pollo: Cortada en trocitos y a la plancha con sal y pimienta negra.
Beicon (opcional) Unas tiras pasadas por la sartén hasta que estén crujientes.
Parmesano: Unas lascas cortadas al momento.
Picatostes: He tostado una rebanada de pan que estaba un poco triste y ha quedado deliciosa. ¡Aquí no se tira nada!
🍯 El aliño
No tenía salsa César preparada y, sinceramente, la pereza y las ganas de comer eran tantas que he decidido hacerla casera. ¡Apunta! Solo tienes que mezclar estos ingredientes en un bol:
Mayonesa: Una cucharada generosas como base.
Limón exprimido: Un chorrito para ese toque ácido refrescante.
Mostaza: Solo una pizca para darle intensidad.
Parmesano: Un poco más de queso (esta vez rallado) para que la salsa coja cuerpo.

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